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El Supremo bloquea la inscripción de Sortu con tres votos discrepantes
La Sala del 61 del Tribunal Supremo volvió a dar la razón al Gobierno español y prohibió la inscripción de Sortu en el registro de partidos alegando que constituye una sucesión de la ilegalizada Batasuna. Pero en esta ocasión las discrepancias internas se han hecho patentes y se reflejarán en tres votos particulares. La nueva formación de la izquierda abertzale tiene la opción de recurrir al Constitucional, pero es muy difícil que haya una decisión antes de las elecciones.

Pese a no conocerse los fundamentos del fallo, el Tribunal Supremo ha determinado que Sortu es continuación de un partido ilegalizado como Batasuna.
Tras la vista del lunes, en la que los policías testigos fueron incapaces de aportar ni una sola prueba documental de que ETA hubiera dirigido la creación de Sortu, y la sesión del martes, en las que se expusieron los informes de las partes, la Sala del 61 comenzó a las 10.00 de ayer sus deliberaciones, que interrumpió a las 14.30 para comer.
Los componentes de la Sala especial retomaron la reunión a las 16.15 horas y el fallo no se conoció hasta las 21.45 horas. La sentencia debe ser ahora redactada y su contenido se conocerá dentro de unos días, pero ya ha trascendido que tres de los magistrados harán públicos sendos votos particulares.
Es la primera ocasión en la que una decisión de este tipo contiene votos particulares. Cuando el TS intentó impedir a Iniciativa Internacionalista presentarse a las elecciones europeas de 2009, cinco jueces se mostraron disconformes, pero no presentaron votos particulares en la sentencia, por lo que oficialmente aquella se adoptó por unanimidad.
Segunda instancia
Cuando se conozca el contenido de la sentencia cuyo fallo adelantó ayer el Tribunal Supremo y los abogados de Sortu tengan en su poder los fundamentos de derecho que se han aplicado para la prohibición de su inscripción en el registro, éstos podrán recurrir antes de treinta días al Constitucional en amparo a de sus derechos. Existen fundadas esperanzas de que, pasadas las elecciones, su demanda podría tener éxito.
Pero conviene tener en cuenta que éste es un procedimiento distinto al que suele darse con la prohibición de listas electorales. En ese caso funciona el calendario electoral, que tiene unos plazos tasados. En el supuesto actual, por tratarse de un recurso ordinario, no hay plazo alguno. De hecho, cuando se recurrió la no inscripción de Abertzale Sozialisten Batasuna, tardó varios meses en ofrecer una respuesta y, finalmente, ni siquiera admitió a trámite el recurso de los abogados.
En esta ocasión hay datos que apuntan a que su actuación podría ser muy distinta, pero no que los plazos se acorten tanto como para poder pronunciarse antes de las elecciones municipales y forales, más aun teniendo en cuenta que las candidaturas tienen que estar presentadas para el 18 de abril.
Lesmes, alto cargo de Aznar
Ya tras el receso del mediodía había trascendido que el ponente, Carlos Lesmes, defendió durante dos horas la prohibición de la inscripción de Sortu en el registro de partidos políticos.
La Cadena Ser aseguró que el alegato de Lesmes había sido «contundente y muy difícil de rebatir». Tras escuchar su exposición, llegó el turno para que el resto de magistrados fijasen su postura.
La Sala del 61 del Tribunal Supremo está compuesta por 16 magistrados, presididos por Carlos Dívar. La forman los presidentes de cada una de las salas y los magistrados más antiguos y más modernos de cada una de ellas.
El ponente, Carlos Lesmes, fue un alto cargo del ministerio de Justicia durante los gobiernos de José María Aznar. En mayo de 1996, al poco de la llegada del PP a La Moncloa, fue nombrado director general de Objeción de Conciencia. Tras las elecciones del 2000, cambió ese puesto por el de director general de Relaciones con la Administración de Justicia. Ésta fue la legislatura en la que el Gobierno de Aznar planteó la Ley de Partidos y cuando se produjo la ilegalización de Batasuna.
En cuanto se conoció el fallo del Tribunal Supremo, el ministro español de Justicia, Francisco Caamaño, dio muestras de su satisfacción. Lo mismo hicieron altos cargos del PP, cuyo empeño ahora se centrará en evitar que ninguna persona de la izquierda abertzale pueda presentarse en lista alguna a las próximas elecciones municipales y forales. En la noche de ayer comenzaron a sonar las primeras voces del PP que presionaban al Gobierno de Rodríguez Zapatero para que esté especialmente atento e inquisitorial ante los movimientos que puedan darse en ese terreno.
La sentencia, cuando sea notificada, podrá ser recurrida ante el Tribunal Constitucional, pero éste no tiene plazo para resolver, puesto que no es un procedimiento electoral, sino ordinario de inscripción de un partido político.
El portavoz del PNV en el Parlamento de Gasteiz y presidente del GBB, Joseba Egibar, había advertido ya por la mañana del «ridículo» que harán los tribunales españoles «cuanto más tarden en certificar la legalidad de Sortu». Aseguró que, con independencia de que sea legal para las elecciones, la izquierda abertzale «ya tiene desplegada toda una estrategia para estar» en los comicios.
En declaraciones a ETB, manifestó que «no puede haber una ilegalización preventiva», y recordó que los tribunales tienen como herramienta las leyes. «A partir de ahí puntualizó, juzgar intenciones, impresiones y demás entra en el terreno de lo opinable».
El dirigente jeltzale señaló que, a día de hoy, todavía hay incredulidad sobre «que haya semejante corte y ruptura» en lo que ha sido la historia de la izquierda abertzale, pero apuntó «que, afortunadamente, se ha producido». «Con o sin Sortu, como ficha legal, la izquierda abertzale va a estar presente en las elecciones», concluyó.
También auguró que, «en la medida en que haya otra alternativa, con nombres, etcétera», habrá «otra vuelta de tuerca de investigación sobre centenares o miles de personas» por si fueran sucesores de formaciones ilegalizadas.
Por su parte, el secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, declaró en Info7 Irratia que, atendiendo a los principios del derecho, no cabe otra opción que la legalización, aunque recordó que desde instancias del Estado español hay interés político en la prohibición al que no eran ajenos los magistrados del Tribunal Supremo.
Mientras los distintos dirigentes del PSE insistían durante la jornada en que había que confiar en los tribunales, Antonio Basagoiti insistía en que «todo el mundo sabe lo que es Sortu y lo que es Batasuna», y en que lo que hacía falta era que el Supremo le pusiera el sello.
No obstante, una vez más, la nota discordante y algo excéntrica la ponía el vicepresidente del Grupo Parlamentario Popular Europeo, Jaime Mayor Oreja, quien avisó de que el fallo del Tribunal Supremo sobre la legalidad de Sortu será «inexorable», a pesar de lo cual ETA «aterrizará» en las instituciones vascas porque forma parte de un proyecto «pactado» con el Gobierno de Zapatero. GARA
La Izquierda Abertzale de Ortuella pone a disposición de todos y todas vosotras mecanismos para que nos hagáis llegar vuestras propuestas y nos comprometemos a defenderlas frente a los que durante toda la legislatura se han estado riendo de las demandas de los y las vecinas del pueblo, y que ahora se autoproclaman defensores de la participación polpular.
Esta misma semana, llegará a vuestras casas una encuesta sobre temas municipales. Con ella pretendemos recoger tu opinión en torno a temas que día a día nos afectan: presupuestos municipales, participación en decisiones municipales…
Esa misma encuesta puedes hacernosla llegar el Sábado 12 y Domingo 13 de marzo de 12:30h. a 14:00h. a los buzones que pondremos frente a la BBK en Catalina Gibaja.
Tambien puedes rellnar la encuento desde aquí
"Ahí se queda Lerín" (Jose Maria Esparza)
¿Qué pasa con la izquierda abertzale? ¿Se ha bajado los pantalones? ¿Van expulsar del nuevo partido a los que aplaudan al Che, a Mandela, a Martí y a tanto amigo armado? ¿Es el primer paso para parecerse a los demás? Algunos militantes veteranos andan sorprendidos con Sortu, y muchos amigos de fuera de Euskal Herria nos hacen preguntas inquietas. Otros, más maliciosos, esbozan sonrisas satisfechas y dicen “ese camino ya lo iniciamos otros hace diez años…”. Para todos ellos van estas reflexiones.
(more…)«Bahitu politikoa» askatzeko indarrak batzeko deia egin dute
"Zergatik dago Arnaldo Otegi preso?" Xabier Arzalluz, Jone Goirizelaia, Mariano Ferrer eta Martxelo Otamendik galdera horri erantzun behar izan zioten, jendez leporaino betetako Elgoibarko Herri Antzokian. Ados etorri ziren: "Otegi bahitu politikoa da". Otamendi izan zen hitz horiek esaten aurrena; Jone Goirizelaiak ere errepikatu zituen, beranduago –hitzaldia hasita zegoela iritsi baitzen– eta arrazoietan bat etorri ziren Ferrer eta Arzalluz ere. Arnaldo Askatu Politika Askatu herri ekimenak antolatu zuen mahai inguru arrakastatsua, eta Hasier Etxeberriak jarri zizkien puntuak hizlariei. Herriko jendea izan zen, batik bat, antzokia mukuru bete zuena. Aurpegi ezagun bakan batzuk ere baziren, Tasio Erkizia, Loren Arkotxa eta Eñaut Elorriaga kasu.
Otegi kartzelan sartuta "baztertu" egin nahi izan zutela uste du Arzalluzek, nahiz eta ez duen oso argi zergatik. Hori bai, Arzalluzek garbi dauka Otegi preso mantentzeko erabakia Alfredo Perez Rubalcaba Espainiako Barne ministroak hartua dela. Bere ustez, hark hartzen ditu Euskal Herriarekin lotura duten erabaki guztiak Espainiako Gobernuan. "Hura da Pontzio Pilato" esan zuen geroago. Rubalcabarekin hitz egin nahi ez zuelako ez zuen serio hitz egin Otegirekin, hura bisitatzera espetxera joan zenean ere.
Nik aspalditik dakit han esaten den guztia Rubalcabarenganaino iristen dela, eta ez nuen harekin hitz egin nahi.
Horregatik, txikiteoko elkarrizketa eduki zuten biek.
Arzalluzek ez ezik, Goirizelaiak ere ikusten du Otegi espetxean, bere abokatua baita. Mahai inguruko aurreneko galdera harentzat zuen Hasier Etxeberriak: "Zer moduz dago Arnaldo?". Iritsi zenean erantzun zuen galdera abokatuak. Otegi pozik eta urduri dagoela esan zuen. Pozik, berak abiatutako bidean urratsak egiten ari direla ikusten duelako, eta "herria mugitzen" ari delako. Urduri, berriz, une honetan berak ere kalean egon nahi duelako; "Borrokan, ezker abertzalearen helburuak aurrera ateratzen".
Goirizelaiak "herria mugitzen" ari dela esan zuen arren, gainerako hizlariak alderantzizko tesiarekin ari ziren hura batu aurretik. Gizartea desaktibatuta ez ote dagoen eta zer egin daitekeen galdetu zien Etxeberriak. Herria apalaldian dagoela uste du Arzalluzek, baina egunen batean esnatuko dela.
Tunisian egon nintzen duela bi urte, eta han ez ziren zuhaitzetako hostoak ere mugitzen, baina begira orain zer gertatu den! Nork daki hemen ere ez ote den horrelakorik gertatuko!
Otegi ikono bihurtu behar dela proposatu zuen Otamendik. Preso bat gehiago dela, baina ez dela preso bat gehiago bakarrik. Otegi Euskal Herritik kanpo ere erreferentea dela, eta karismatikoa dela azpimarratu ostean, horri zukua atera behar zaiola ohartarazi zuen. Antzeko proposamena eginez amaitu zuen bere azken parte hartzea Jone Goirizelaiak ere. Otegi kalera ateratzeko olatu indartsu bat badagoela, eta hura kalera ateratzeko indarrak batu behar direla ohartarazi zuen. Otegirekin batera atxilotu eta oraindik preso jarraitzen duten beste hiru lagunekin ere gogoratu zen abokatua: Sonia Jazintorekin, Arkaitz Rodriguezekin eta Miren Zabaletarekin.
Etorkizunari begira ere jarri ziren. Sortu legezkoa izango den edo ez galdetu zien Etxeberriak Arzalluzi eta Ferrerri. Ez ziren ausartu aukera baten alde garbi egitera. Biek esan zuten legezko izan behar duela, eta ez dagoela kontrakoa gertatzeko arrazoirik, baina, seguru hala gertatuko dela esaten ez ziren ausartu: "Komeni zaiena egingo dute", esan zuen Arzalluzek.
Legez kanpo utziko balute zer gertatuko litzatekeen galdetu zuen orduan Etxeberriak. Otamendik esan zuen, oraindik badagoela astia, eta Espainiako Auzitegi Gorenari presioa egin behar zaiola legez kanpo uztea ezinezko egiteko. Legeztatzearen aldeko ahotsak biltzea proposatu zuen, besteak beste.
Jone Goirizelaiak ere bide beretik jo zuen. Legez kanpo uzteko aukera pentsatu ere ez dela egin behar nabarmendu zuen. Legezko izateko egin beharrekoa egin dutela, eta ez dagoela beste aukerarik.
Gorenari oso zaila jarri behar diogu ezetz esatea.
Hala, presioa egitera dei egin zuen.
Arnaldo Askatu Politika Askatu ekimena politikariaren beraren herriko jendeak osatzen du. Otegiren preso zenbakia 8719600510 da, eta herri ekimenak kanpaina abiatu zuen, jendeak zenbaki horrekin argazkiak atera zitzan, ezker abertzaleko kidea espetxetik ateratzeko aldarrikapenarekin bat eginez. Babes handia jaso dute, eta argazki guztiak ikusgai daude arnaldotegi.com webgunean.

Rufi Etxebarriari egindako elkarrizketa
Ezkerabertzalea.info ha grabado una entrevista completa con Rufi Etxebarria, en la que se analiza de forma clara y directa los últimos años de la izquierda abertzale, asi como la nueva apuesta política y diferentes cuestiones de actualidad.
La entrevista esta grabada en diferentes videos y se puede ver completa video a video.
Los videos estan grabados en euskera y castellano.
youtube
Xabier Kalparsoro Golmaio, Txato eta Anuk, (Zumaia, Gipuzkoa, 1966ko abenduaren 7a – Bilbo, Bizkaia, 1993ko irailaren 26a). Irailaren 23an udaltzainek atxilotu egin zuten Durangon. Indautxuko (Bilbo) polizia etxera eraman eta bertatik erietxera, koma egoeran, bertsio ofizialaren arabera “bere burua leihotik behera bota” ondoren. Handik bi egunetara hil zen. Dokumental honetan bere inguruko lagun, senide zein militantekideek bertsio ofiziala ezbaian jarri eta guda zikinaren beste kasu bat dela salatzen dute.
Anuken egia from zumaia aske on Vimeo.
Los integrantes del Grupo Internacional de Contacto (GIC) trabajarán para "promover, facilitar y hacer posible" la legalización de Sortu y generar "medidas de confianza" para "enriquecer el diálogo" en la sociedad vasca. Se han mostrado dispuestos, si así se les solicitara, a asistir a los partidos en el desarrollo de una agenda de diálogo y a mediar ante situaciones de bloqueo.
15/02/2011 8:48:00
BILBO-. Pierre Hazan, Nuala O’Loan y Raymond Kendall, tres de los cinco integrantes del Grupo Internacional de Contacto que llegaron ayer a Euskal Herria, han comparecido esta mañana junto a Brian Currin para informar de los pasos previstos en su agenda.
En primer lugar, han querido dejar claro que no están en Euskal Herria "para decir a la gente lo que tiene que hacer", sino que su propósito es "enriquecer el diálogo en la sociedad vasca". También han aclarado que no son "mediadores" y que se encuentran aquí a petición de determinados agentes.
Siguiendo el mandato que hicieron público el pasado 12 de noviembre, los integrantes del GIC se han mostrado dispuestos a "hacer lo que podamos para facilitar, promover y hacer posible la legalización de Sortu, de acuerdo con lo señalado en la Ley de Partidos".
Asimismo, animarán a generar "medidas de confianza" como "revisar el funcionamiento de la ley antiterrorista actual en la nueva realidad política" y promover "una cultura de tolerancia política y participación democrática".
Otra medida de confianza sería, en su opinión, "adaptar la política penitenciaria a la nueva y transformada situación política". Para ello proponen "normalizar las medidas penitenciarias", con el traslado de los presos "más cerca de sus familias" y la puesta en libertad de los que están gravemente enfermos.
Facilitar la mediación ante situaciones de bloqueo
Nuala O`Loan ha explicado, en nombre de sus compañeros, que además de esos mandatos, si así se lo solicitaran, el grupo estaría dispuesto a "animar y asistir a los partidos en el desarrollo de una agenda para el diálogo político" y a "asistir en las conversaciones y negociaciones sin condiciones y sin un resultado predeterminado", en base a los Principios Mitchell, con el fin de alcanzar un "acuerdo de paz inclusivo".
Si así se lo requirieran, ha precisado, "facilitaríamos la mediación ante situaciones de bloqueo" o estancamiento.
Verificación
Los integrantes del GIC han expresado su disposición a "asistir en el logro de la paz y la normalización política" en Euskal Herria, una situación "de transparencia e inclusión política que esté basada en medios exclusivamente democráticos, en total ausencia de violencia o amenaza de su uso de cualquier procedencia".
Desde su experiencia, han destacado que la ausencia de violencia es "crucial" para el desarrollo y "éxito de cualquier proceso de paz".
"Entendemos que un proceso de verificación y monitorización es necesario, y actualmente estamos considerando qué tipo de proceso puede resultar de ayuda y quién debe conducirlo", ha señalado la experta norirlandesa.
Página web
Al inicio de la comparecencia, Brian Currin ha dado a conocer que el GIC ha puesto en marcha una página web –http://icgbasque.org–, en la que colgarán los acuerdos y documentos que vayan elaborando.
También ha avanzado que la próxima reunión del grupo será en marzo.
Desmentido de Currin
El facilitador sudafricano ha querido desmentir lo publicado ayer por "La Razón", que señalaba que el ex presidente de Sudáfrica y Nobel de la Paz Frederik de Klerk y la ex presidenta de Irlanda Mary Robinson, firmantes de la Declaración de Brusleas, se habrían desmarcado de la iniciativa, y ha emplazado a los periodistas presentes a contrastar lo publicado con esas dos personas.
La marcha del sábado exigirá la legalización para «construir la paz»
«Bakerantz, legalizazioa» es el lema de la manifestación silenciosa convocada ayer por personalidades de la política, cultura y sociedad para el sábado 19 de febrero, a las 17.30, en Bilbo. Sus impulsores abogan por la legalización de Sortu, ofreciéndole «amparo y posibilidad de desarrollo para que pueda aportar, con todos, en la construcción de la paz».

Un céntrico hotel de la capital vizcaina acogió ayer la presentación de una iniciativa de 22 personas referenciales de la política, cultura y sociedad vasca en favor de la legalización de Sortu. Uno de los promotores, Xabier Oleaga, tuvo que precisar que, a pesar de que la convocatoria de la movilización era ya conocida a través de distintas informaciones periodísticas, era ayer cuando oficialmente se realizaba el llamamiento a manifestarse el sábado 19 de febrero, a partir de las 17.30, desde la plaza de La Casilla de Bilbo.
Oleaga, imputado en el «caso Egunkaria», compartió mesa junto a la histórica del movimiento de andereños de los años 50 Kontxita Beitia y el representante de la diáspora vasca en Argentina César Arrondo. A ellos se sumaron de pie otros de los impulsores de la marcha por la legalización, como el empresario Xabier Goirigolzarri, el director de "Berria" Martxelo Otamendi, el ex preso Mitxel Sarasketa, los componentes de Lokarri Paul Ríos y Maixux Rekalde, el ex alcalde de Getxo Iñaki Zarraoa, el abogado Kepa Landa, el ex alcalde de Arrasate Xabier Zubizarreta y el activista social José Ramón Castaños.
No estuvieron en la presentación otros firmantes del manifiesto "Bakerako zubia-Puente hacia la paz" que anima a la movilización ciudadana en favor de la legalización de Sortu, como el ex presidente del EBB del PNV Xabier Arzalluz, el teólogo Joxe Arregi, la ex directora de Emakunde Txaro Arteaga, el harrijaasotzaile Iñaki Perurena, el ex viceconsejero de Trabajo Joxerramon Bengoetxea, el economista Antton Lafont, el catedrático emérito de la UPV-EHU Periko Ibarra, el franciscano Peio Zabala y la ex consejera de Educación Anjeles Iztueta.
Beitia y Arrondo fueron los encargados de dar lectura al documento en euskara y castellano, respectivamente. En él se reconoce, en primer lugar, que «la sociedad vasca nunca ha percibido la paz tan cerca como ahora» y abunda en que, a pesar de «otras esperanzas truncadas con antelación», se atreven a afirmar que «la percepción actual es diferente».
«La cercanía de la paz a que nos referimos apunta al fin de la violencia de ETA, así como a la necesaria superacion de cualquier vulneración de derechos humanos, civiles y políticos que pudiera afectar a la ciudadanía vasca», precisaron los autores del escrito, antes de subrayar que «el fin de la violencia de ETA es contribución básica e indispensable para lograr un escenario de paz y democracia» para Euskal Herria.
Añaden que el comunicado de la organización armada del 10 de enero "no anuncia el final que desea la sociedad vasca", pero, sin embargo, entienden que "abre una vía a la esperanza, atendiendo al contexto en que tiene lugar".
A continuación, el manifiesto reconoce que la posición y los compromisos públicos reiteradamente adoptados por la izquierda abertzale en los últimos tiempos «representan un cambio de primera magnitud en el escenario político vasco». A este respecto, destacan la importancia de lo expresado por Rufi Etxeberria e Iñigo Iruin el pasado lunes en el Palacio Euskalduna de Bilbo, en el acto promovido por Lokarri para que la izquierda abertzale pudiese dar a conocer a los agentes políticos, sociales y sindicales que así lo quisiesen el contenido de los estatutos del nuevo partido independentista y socialista, cuya inscripción se realizó el miércoles, así como las razones políticas para los mismos. «No es posible rehuir ni negar la impor- tancia del pronunciamiento del Euskalduna», resaltaron.
Ante el nuevo escenario político propiciado por la iniciativa de la izquierda abertzale, consideran «necesario» ofrecer a Sortu, como nuevo partido de esa expresión política, «amparo y posibilidad de desarrollo para que pueda aportar, con todos, en la construcción de la paz».
De ahí su apuesta por la legalización de todas las formaciones políticas «como parte inseparable» para avanzar hacia la paz en Euskal Herria. «Va en ello, por encima del interés de ese sector, el del conjunto de la sociedad vasca, el de la democracia con mayúsculas», declararon Kontxita Beitia y César Arrondo ante los numerosos medios de comunicación que acudieron a la rueda de prensa.
La reflexión de los convocantes de la manifestación fue más allá: «Alcanzar la paz requiere de un puente sobre el que podamos caminar hasta llegar definitivamente a ese lado de la orilla. El puente, a su vez, precisa de pilares sólidos que permitan construir paulatinamente tramos del mismo hasta completar el trazado, aprovechando cada momento propicio, cada ocasión, cada coyuntura».
Adquirir compromisos
Quienes promueven la marcha silenciosa, que partirá el sábado 19 de febrero, a las 17.30, desde la bilbaina plaza de La Casilla, bajo el lema «Bakerantz, legalizazioa», estiman que «es necesario adoptar una disposición activa, decidida, resuelta; y hacer que resuene el eco del mensaje contenido» en la declaración que hicieron pública ayer «para que sea oído apostillaron donde corresponda».
«La paz y la democracia incidieron son patrimonio de todas y todos. El compromiso para alcanzarlas y afianzarlas nos corresponde también a todos». El pronunciamiento de los convocantes, que recoge a un amplio espectro de la realidad política y social del país, concluyó como había empezado, con mención a la palabra «esperanza». «La sociedad vasca tiene derecho a la esperanza. El compromiso con ella reiteraron con el fin de darle énfasis nos trae hoy aquí a hacer público esta iniciativa».
Tras los discretos contactos que han cristalizado en la elaboración del manifiesto y la convocatoria de la manifestación, los promotores aguardan ahora la adhesión del mayor número posible de agentes políticos, sociales y sindicales, y de la ciudadanía en general. Así lo expresó Xabier Oleaga, que confesó que ya habían sondeado la opinión de algunos de los emplazados, aunque deberán de ser ellos los que hagan público su apoyo a la movilización.
Poco tiempo después de la rueda de prensa, los periodistas preguntaron al portavoz de la Presidencia de Ezker Batua, Serafín Llamas, sobre si respaldarán la manifestación en favor de la legalización de Sortu. Su respuesta fue que esa decisión «la tiene que adoptar la dirección del partido».
A la espera de los pronunciamientos que se puedan producir en las próximas jornadas, Oleaga informó ayer de que los permisos habían sido cursados, sin que hubiese habido respuesta «en el plazo habitual» por parte de la Administración. Por tanto, según avanzó, la marcha dispone de la autorización correspondiente del Departamento de Interior. A. G.
Ortuellar batzuek jada Gernikako akordioa sinatu dute, zuk ere sinazazu
Como ya sabrás, hace unos meses se firmó el Acuerdo de Gernika por parte de treinta grupos políticos, sociales y sindicales. Este Acuerdo recoge los mínimos democráticos que, en opinión de los firmantes, serían necesarios para superar el conflicto que sufre Euskal Herria por medio de la negociación y el diálogo.
Al mismo tiempo, los firmantes se compromentían a hacer llegar el contenido de este acuerdo a la sociedad vasca. Es por esto que nos dirijimos al pueblo de Ortuella con un doble objetivo. Por una parte, dar a conocer el documento y, por otra parte, conseguir adherimientos al mismo.
Firma tú también el acuerdo en…
Manifestación COKE EZ
¡¡30 años más no se pueden soportar!!
¡¡COKE EZ!!
El reto de la legalización con iniciativa, fuerza y potencial
La izquierda abertzale presentó ayer de la mano del abogado Iñigo Iruin y de Rufi Etxeberria los principios y compromisos básicos que se recogen en los estatutos de la nueva formación política que se presentará mañana en la ventanilla del Registro de Asociaciones Políticas del Ministerio del Interior español. En medio de una enorme expectación, ambos expusieron un proyecto sólidamente construido en lo jurídico y coherente en lo político con la apuesta que la izquierda abertzale viene desarrollando. Un proyecto que en ningún caso puede interpretarse como un regate en corto a la normativa legal, sino como un paso firme, dado desde la seguridad y el convencimiento propio para construir un escenario de paz y soluciones. Todo para, a partir de ese estadio, conquistar el proyecto de una Euskal Herria independiente y socialista. Sin más límite que la voluntad democrática de la ciudadanía vasca, haciendo de ella el principal destinatario de las iniciativas políticas y el único garante de su materialización.
El compromiso de la nueva formación con lo estipulado en el Acuerdo de Gernika es firme e inequívoco, no sujeto a variables tácticas o factores coyunturales. La adhesión ciudadana, la confrontación de ideas y proyectos, la movilización popular y la participación institucional constituyen el instrumental para una acción política en una nueva fase que exige implementar una nueva estrategia en la lucha por los mismos objetivos. Efectivamente, todo ello supone un «antes» y un «después» en relación a los instrumentos, la mentalidad y el paradigma a desarrollar. Pero, a su vez, supone también un punto y seguido en cuanto a ideales, la necesaria alta intensidad política y el antagonismo frente al Estado a los que no rehuye el independentismo vasco.
Decisiones como la que ayer hizo pública la izquierda abertzale sólo pueden entenderse desde la confianza en el análisis y en las decisiones propias. Desde la fortaleza de una opción política que, por mucho que las soflamas al uso pretendan presentarla en términos de una supuesta debilidad (o incluso derrota política), tiene una enorme capacidad de iniciativa para condicionar el presente y potencial para determinar el porvenir del país.
Y, además, tienen la virtud de hacer que las máscaras caigan y que cada cual se retrate ante la nueva realidad. Eyectar hacia el exterior de la práctica democrática a miles de ciudadanos vascos a cuyo ideario debiera abrirse paso no va a poder justificarse, a no ser de que la verdadera justificación de la segregación político-ideológica sea el cálculo electoral. Sería mantener contra la voluntad popular una realidad virtual de «cambio» que tiene pies de barro y corre el peligro de caer como un castillo de naipes.
Estar a la altura, tener estatura
Del Estado debiera esperarse, simplemente, que esté a la altura del momento, que lo aborde desde una gestión positiva. Y exigirle una reflexión constructiva que vaya más allá de la desacreditación sistemática de las iniciativas de la izquierda abertzale. En definitiva, que deje de hacer bandera de la desilusión y la desesperanza.
La legalización no es una concesión a la izquierda abertzale. Es algo fundamental para abordar la irreversibilidad de un bien superior: el proceso de soluciones. Exige la suficiente estatura para pensar en las implicaciones que las decisiones de ahora tendrán en las próximas generaciones (también de los ciudadanos españoles y en la regeneración de una cultura democrática española muy deteriorada), y no sólo actuar al dictado de las elecciones venideras.
La fuerza del propio convencimiento
La de ayer fue una nueva iniciativa de una izquierda abertzale que está completando un curso político trascendental. Con un arsenal de propuestas y una capacidad para concitar la atención informativa y definir los términos del debate remarcable. Completó con su base militante el debate estratégico de «Zutik Euskal Herria»; animó el Acuerdo de Gernika, auténtica referencia y hoja de ruta del desarrollo de los acontecimientos posteriores; multiplicó mediante la Declaración de Bruselas la interlocución con una comunidad internacional cuya participación en el proceso en marcha es una realidad que irá extendiéndose próximamente. Todo ello con una capacidad movilizadora extraordinaria (como así lo atestiguan las huelgas generales o las multitudinarias manifestaciones de Bilbo e Iruñea), y con un accionar que, en una situación extrema para hacer política, marca el pulso del país y lo hace con gran impacto.
La izquierda abertzale, asumiendo las dificultades, está demostrando que su fortaleza reside en el convencimiento en las propias decisiones. En demostrar que cuando hay que hacer camino, sabe hacerlo; y lo hace incluso contra poderosos intereses y agendas. Que hace camino y lo hace por donde quiere, y cuando quiere. Su salud y capacidad de iniciativa parece fuera de toda duda y el potencial que anticipa (del cual son conscientes los que viven cómodos en el conflicto) conlleva la seguridad para un abrazo optimista de nuevos riesgos y la aspiración de liderazgo.
Las iniciativas en marcha han abierto ventanas a las oportunidades que permiten activar nuevos resortes, recomponer confianzas sociales y plantear los nuevos retos de manera ofensiva. Ahora es el momento de un movimiento político amplio, fuerte, compactado en torno a unos objetivos que a todos exigen y que sólo serán satisfactorios en la medida que lo sean para todos. Si los abertzales se mueven, todo se moverá.
Se presenta Sortu, formación que busca constituir un Estado vasco en el marco europeo
La comparecencia ha generado tal expectación que media hora antes de iniciarse la rueda de prensa el hall del hotel donde se ha realizado la presentación estaba lleno de cámaras.
Los promotores han subrayado que la nueva formación tiene unas señas ideológicas bien definidas y que no son "continuidad de nada", por lo que "nadie va a fagocitar este partido".
Han precisado que se trata de un partido independentista que quiere contribuir al nuevo ciclo abierto en Euskal Herria y constituir un Estado vasco en el marco europeo.
Sortu se ha mostrado comprometido con el euskara, la cultura vasca, la pluriculturalidad y el multilingüismo, apuesta por un cambio político, económico y socia "auténtico", alejado de las políticas neoliberales, se muestra implicado en la lucha contra la corrupción y el clientelismo, apostando claramente por la participación ciudadana, así como por la igualdad y los jóvenes.
Para ello, buscará alianzas amplias hacia el soberanismo y la independencia.
Sus promotores han anunciado que, en las próximas semanas, iniciarán el proceso para desarrollar las estructuras de la formación.
Intervención íntegra de Rufi Etxeberria
Nos ha parecido adecuado este formato para, públicamente y de manera directa, desbrozar los sustentos, compromisos y principios que definen el nuevo proyecto político y organizativo que esta semana se presentará oficialmente en Madrid. Con ello, además de evitar interpretaciones distorsionadas, hemos querido concitar el apoyo a una legalización necesaria, fundamental para que avancemos de forma irreversible hacia una paz y normalización política progresiva como antesala indispensable de cualquier diálogo y negociación entre todas las fuerzas políticas de nuestro país.
Ya lo anunciamos el 27 de Noviembre en Iruñea. La Izquierda Abertzale va a plantear la legalización de un nuevo proyecto político y organizativo asumiendo en todos sus contenidos los requisitos que se establecen en la Ley de Partidos.
En este acto, con independencia de la personalidad jurídica de los promotores de la nueva formación, la Izquierda Abertzale quiere, una vez más, remarcar que en esa apuesta y compromiso no hay escapismos literarios sino un paso determinante, coherente y de no retorno con la trayectoria abierta con las resoluciones recogidas en el documento “Zutik Euskal Herria”. Por eso, queremos decir con claridad que la demanda de legalización esta ligada a un punto de inflexión político y organizativo, al firme compromiso de alcanzar un escenario de paz y soluciones democráticas.
Lo hemos dicho, vamos a cumplir la Ley, sí. Una Ley que, queremos también denunciar, se viene instrumentalizando con intereses netamente políticos mas allá del carácter democrático o no de sus contenidos normativos. Una opinión y convicción que, a nuestro entender, es compartida por la gran mayoría de la sociedad vasca que ha visto como su voluntad popular era deformada en las instituciones representativas para favorecer opciones e intereses políticos concretos. Una realidad que, algunos, pretenden mantener a ultranza con independencia de evaluaciones jurídicas y democráticas.
Esta decisión de cumplimentar los requisitos legales es, pues, el resultante de una reflexión, debate y decisión autónoma y soberana realizada por la Izquierda Abertzale. No estamos ante un regate en corto a la normativa legal sino ante un paso coherente con nuestras decisiones y compromisos por construir un escenario de paz y soluciones democráticas desde donde desarrollar nuestro legítimo proyecto político, un paso para, sin condicionamientos de ninguna naturaleza, depositar los cambios políticos y sociales en la voluntad democrática de la ciudadanía. Una actitud que, también, reclamamos y exigimos al Gobierno español.
En los dos últimos años la Izquierda Abertzale ha realizado una reflexión con conclusiones de carácter estratégico. Hemos analizado muchas cosas: el contexto internacional, la evolución social y política de los últimos 12 años con Lizarra-Garazi como referencia, la necesidad de un escenario de no violencia y democracia, las trasformaciones que en clave económica, social y de valores se dan en la sociedad vasca, la evolución del marco autonómico, su agotamiento político y la exigencia mayoritaria de un nuevo status que respete la nación vasca y su legítimo derecho a decidir, o los activos y pasivos que la situación económica internacional puede proporcionar a aquellos y aquellas que queremos construir para Euskal Herria un proyecto económico y social justo y solidario.
En definitiva, una reflexión con muchos activos y pasivos, una reflexión retrospectiva que todos los agentes políticos deberían realizar en profundidad para ser capaces de ofrecer soluciones pacificas y democráticas a una sociedad atravesada por la violencia y múltiples vulneraciones de derechos individuales y colectivos y, también en un plano más global, condicionada por la dictadura de los mercados y sus mercaderes institucionales. Pero, repetimos, una reflexión de alcance histórico que marca un antes y un después en nuestra trayectoria.
Como consecuencia de la misma la Izquierda Abertzale ha sacado tres grandes conclusiones o referencias de gestión en su proyecto político:
En primer lugar, y como eje determinante, la apuesta por un Proceso Democrático que cierre un ciclo de confrontación violenta adoptando una posición clara y firme por las vías exclusivamente políticas y democráticas. Esta apuesta por un proceso democrático esta pivotada, tal como se recoge en el acuerdo de Gernika, en:
La exigencia de un escenario de no violencia con garantías y de normalización política progresiva como condiciones para cualquier diálogo y negociación política; es decir, no hay proceso de diálogo y negociación sin un escenario de ausencia de violencia con garantías y restablecimiento de mínimos democráticos.
La asunción de los principios Mitchell en el marco del diálogo político como consecuencia de lo anterior.
La asunción que la única garantía y tutelaje del diálogo político recae en la propia sociedad vasca y sus agentes políticos, sindicales y sociales.
El impulso de un proceso de diálogo, negociación y acuerdo que integre a todas las culturas políticas posibilitando un marco democrático donde todos los proyectos políticos sean posibles. Así pues, el objetivo político de ese proceso será más democracia y respeto a todos los derechos.
En segundo lugar, cambiar la cultura política en el ámbito soberanista, independentista y progresista impulsando la convergencia y la acumulación de fuerzas como instrumentos para incidir en el cambio político y social. Hemos sido y somos independentistas, somos socialistas, creemos en la nación vasca y su legítimo derecho a decidir su futuro, creemos en otro modelo socioeconómico para una sociedad más justa y solidaria. Y todo ello lo tenemos que trabajar con otros sectores políticos, sindicales y sociales generando mayorías democráticas que vayan modificando posiciones institucionales y sociales. Es decir, apostamos por una política de alianzas amplia y eficaz para hacer efectivo el cambio político en la senda independentista.
Y en tercer lugar, impulsar un nuevo proyecto político y organizativo marcando un punto de inflexión y superación de modelos anteriores.
Así pues, estamos ante un debate y resoluciones que marcan un punto de inflexión de consecuencias directas en los principios que la nueva formación política sitúa en sus estatutos para reclamar su legalidad.
Decimos punto de inflexión porque, huyendo de contextualizaciones políticas sobre actuaciones violentas, la Izquierda Abertzale ha resuelto desarrollar su proyecto político por vías exclusivamente políticas y democráticas.
El compromiso, pues, de este nuevo proyecto con las vías exclusivamente políticas y democráticas es firme e inequívoco, no estando sujeto a variables tácticas o factores coyunturales. En eso no hay marcha atrás posible.
En consecuencia de lo anterior en los estatutos que se van a presentar, la Izquierda Abertzale rechaza y se opone al uso de la violencia, o la amenaza de su utilización, para el logro de objetivos políticos y, eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones.
De forma explicita el nuevo proyecto político y organizativo de la Izquierda Abertzale ni justifica ni ampara el uso de la violencia, cualquiera que sea el origen o naturaleza de la misma. Y, en consecuencia, rechaza el uso de cualquier tipo de violencia, coacción o connivencia política u organizativa con organizaciones que la utilicen para obtener fines u objetivos políticos.
Por tanto, rechazo explicito de la violencia y no connivencia de ninguna naturaleza con la misma son consecuencias directas de nuestra apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas y así quedará reflejado en los estatutos de la nueva formación.
Asimismo, en los estatutos de la nueva formación se remarca su total autonomía y soberanía defendiendo el funcionamiento democrático de sus estructuras y rechazando cualquier tipo de subordinación y/o dependencia. Cuestión que nos parece importante destacar.
Con todo ello, la Izquierda Abertzale, desde la reafirmación en sus objetivos independentistas y socialistas, en su apuesta por un cambio político y social, establece principios democráticos inequívocos para contribuir a la superación de cualquier tipo de violencia, a la consolidación de un escenario de paz y democracia, de vigencia real de los derechos individuales y colectivos.
Este es el nuevo proyecto político y organizativo que la Izquierda Abertzale presentará en los próximos días en el Registro de Asociaciones Políticas del Ministerio de Interior. Firme en sus objetivos políticos, en sus referencias de cambio político y social, en su voluntad por un escenario de paz y soluciones democráticas para Euskal Herria. Y por otro lado, claro en sus principios y compromisos para responder a los requisitos legales establecidos.
Estos son los principios y compromisos básicos que se recogen en los estatutos de la nueva formación. Así pues, ante la comunidad internacional, medios de comunicación, personalidades aquí presentes y, especialmente, ante la sociedad vasca la Izquierda Abertzale demanda la legalización del nuevo proyecto político y organizativo.