Pamplona 10 de Octubre del 2008 Irunean

Como ya os habréis enterado, este último mes y medio ha sido para nuestra familia de una
dureza difícil de imaginar hasta en el peor de los sueños.
Empezamos mal el año 2008, con mi operación de rodilla, mi posterior diagnóstico de cáncer
de próstata, pero lo realmente duro ha sido lo que nos ha sucedido a partir del 24 de Agosto.
Este día, de madrugada, allanaron nuestra casa. Eran los grupos antiterroristas de la guardia
civil, venían a por nuestro hijo Aritz con una orden del juez Grande Marlasca. Tras casi cuatro
horas de registro minucioso se llevaron como armas terribles: el casco de la obra, un tirabeque
de cuando eran pequeños, camisetas, pantalones, dos ordenadores míos, mis discos duros, las
tarjetas de memoria de mis cámaras de fotos, algún pin, pegatina, 2 tomos de la colección
Euskal Herria y la Libertad y otro montón de cosas que nos devolvieron a las dos semanas.
No encontraron ningún otro tipo de armas ó explosivos, pero sí toda nuestra intimidad al
desnudo. Sacaron cientos de fotos a todos los rincones de nuestra casa. Ya saben, sino lo
sabían ya, que leemos, que vemos, que escuchamos, ¡ya, lo saben todo!
No entendíamos porque venían esa noche a por nuestro hijo, ya que estando tan vigilado, de
sobra sabían que esa noche no dormía en casa. ¿Porqué no lo detuvieron? Hacia una vida
normal, en el trabajo, con sus amigos y luego en casa.
Pensábamos que lo querían forzar a pasar la línea de la legalidad. Y luego, mas tarde, lo
vimos claro. En tres días ilegalizan A.N.V., E.H.A.K. y el movimiento Pro-Amnistía. La
semana siguiente los medios de comunicación informan que nuestro hijo se ha puesto a
disposición de la organización armada.
Y quieren justificar lo injustificable, ligando las ilegalizaciones con nuestro hijo y otros dos
compañeros huidos en las redadas del mes de Agosto y casualidades de la vida, candidatos en
las últimas elecciones en candidaturas que fueron ilegalizadas.
La mayoría de medios de comunicación, pasando por alto la presunción de inocencia y al
dictado de informaciones policiales, han puesto a nuestros hijos ante la sociedad como
merecedores del castigo que ya están padeciendo.
Ver sus fotos con nombres y apellidos en todos los telediarios, periódicos escritos y digitales.
La impotencia que sentimos es absoluta. ¿Cómo podemos defender a nuestros hijos?
Cuando los han declarado culpables, antes de ser juzgados y sin ningún derecho a la defensa.
Cuando estamos convencidos que nuestros hijos están siendo utilizados.
Cuando creemos que están deseando presentarse ante la justicia, pero el miedo a esos cinco
días de incomunicación en manos policiales les impide hacerlo.
El día 29 de Septiembre, Diario de Navarra escribe que la kale borroka aumentó en Navarra
en el 2007. El corazón se nos encoge, sabemos por otras veces que habrá detenciones.
Nuestro hijo Ibai se va recuperando, poco a poco, del palo que nos ha supuesto todo esto. No
termina de recuperar la normalidad, pues los seguimientos policiales continúan.
La semana anterior descubre al trasluz, grabados en su carné de identidad, dos suásticas nazis
y la palabra “ASESINO”, piensa que se lo han hecho en algún control ó en la última visita a
un amigo preso.
El día 30 los seguimientos aumentan a lo largo del día. Se despide de nosotros sobre las 10 de
la noche, se va con intención de ir a ensayar con su grupo, pero tras aparcar el coche y llamar
a sus amigos, pasa el tiempo y no aparece. Inder, su moza, se acerca a casa y no pasa ni un
minuto cuando nos llaman de abajo, es la policía. Cuando abrimos la puerta, el cuadro es
desesperanzador, montones de policías rodean a Ibai, cabizbajo y esposado a la espalda.
Nos sobreponemos a la situación y empezamos a protestar ante lo que consideramos un nuevo
atropello. Nos presentan la orden de registro y tras leerla y pedirnos permiso entran en casa.
Varios policías acompañan a Ibai, comienzan el registro por su cuarto. Yo no salgo de mi
asombro y les hago saber que no entiendo este nuevo registro cuando previamente ya lo ha
registrado la guardia civil. Mientras, Inder y Mariluz están en el cuarto de estar vigiladas en
todo momento por varios policías.
El registro es como más informal, menos “profesional” que el que realizó la guardia civil.
En el cuarto de Ibai cogen un disco duro, un sobre con 1250 € (les dice que es de él, que lo ha
sacado de la caja de ahorros), una talla de madera, alguna foto, algún papel y poco más.
Van revisando todas las habitaciones, los baños, no se si esperan encontrar a Aritz. Entran al
cuarto de estar, parece que buscan algún papel, se detienen mucho en una libreta con unos
planos de un caserío que dibujo Ibai cuando era pequeño, ¿qué pensarían, que eran los de un
“zulo”? Unos mapas de Lumbier son objeto de detallado estudio, no se si buscaban la
localización del anterior. Un libro sobre la tortura en el 2007, un DVD de “La alternativa
democrática”, 2 DVD de Segi son todos sus trofeos, ¡Ah! Mi flamante ordenador que me lo
había comprado la semana anterior y mi pobre PDA que me ayudaba como navegador cuando
íbamos de vacaciones. Les pedí que no se llevasen el ordenador, que me lo acababa de
comprar, ellos no accedieron, tampoco a llevarse la caja (embalaje) del ordenador, ¿para qué
me servia ya a mí? Del armario del recibidor se llevaron mis dos portátiles. En la cocina y en
la terraza no vieron nada de su interés. Por supuesto, nada de armas ni explosivos…
El trato que recibió Ibai, el tiempo que estuvo en casa, fue correcto, le permitieron quitarse las
lentillas, le quitaron la chaqueta cuando dijo que tenía calor y nos dejaron despedirnos de él
antes de llevárselo. Mariluz tuvo un pequeño rifi-rafe con ellos, cuando les pidió que no lo
tratasen mal. Luego hemos visto que no le hicieron mucho caso, pues su intención era que se
autoinculpase de varias acciones realizadas en el 2007. Lo consiguieron tras tenerlo cuatro
días incomunicado, en los que el maltrato físico y síquico estuvo permanentemente presente.
Sabemos que Ibai denunció esta situación ante los forenses y el juez Grande Marlasca, que al
parecer no lo tomó en consideración. Antes de llevárselo les comenté a los policías “que como
me imaginaba que tendrían muchas pruebas en contra de Ibai, lo pasarían rápidamente ante el
juez”. Al parecer no debían tener muchas pruebas cuando han necesitado cuatro días de
incomunicación para conseguir esas confesiones, a todas luces falsas.
No contentos con eso, aparte de enviarlo a la cárcel, le han prolongado tres días mas la
incomunicación en ésta. Ellos sabrán porqué.
¡Que diferencia de trato entre nuestros hijos y el asesino de una mujer en Santurce, este
pasado fin de semana! La mató el domingo a la tarde, el lunes a la tarde descansaba
placidamente en la cárcel, por supuesto en la de Basauri, tampoco vimos su foto, no sabemos
como se llama. ¡Que país! ¡Quiero apearme en marcha!
Nosotros sabemos que nuestros hijos son culpables por ser jóvenes comprometidos con su
pueblo, con su barrio, con las luchas de los jóvenes por un mundo mejor.
Sabemos que son culpables porque son solidarios con los demás.
Sabemos que son culpables porque no han hipotecado su vida en esta sociedad que prima al
joven que se compra su piso, su coche, pasa de todo, ese joven dócil y manejable.
Pero igual que ellos, nosotros también somos culpables, porque a lo largo de la vida, en la
medida de nuestras pequeñas fuerzas y capacidades hemos estado comprometidos en el
movimiento vecinal, sindical y social por una sociedad más justa.
Por eso a nuestros hijos les hemos enseñado desde pequeños el respeto a los demás, el
cuidado de la naturaleza y el amor a nuestra cultura y a nuestra tierra.
Queremos que la paz llegue a esta tierra tan necesitada de ella. Una paz sin vencedores ni
vencidos, en la que se respeten todos los derechos. Otros conflictos, más difíciles que el
nuestro se han solucionado. ¿Porqué no se soluciona este?
Os pedimos a todos, que cada cual en la medida de sus posibilidades trabaje para superar esta
situación que tanto dolor esta generando.
Os queremos agradecer las innumerables muestras de cariño y apoyo que nos habéis dado.
Muchas gracias - Eskerrik asko.

Un abrazo muy fuerte, Mª Luz y Jokin

El sábado a las 6 de la tarde se ha pedido permiso para hacer una manifestación para protestar
por estas detenciones. La marcha partirá del Bulevar de Iturrama.
Os animamos a participar.
Primero se llevaron a los judíos…
pero como yo no era judío, no me importó.
Después se llevaron a las comunistas,
pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros,
pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Mas tarde se llevaron a los intelectuales,
pero como yo no era intelectual tampoco me importó.
Después siguieron con los curas,
pero como yo no era cura, tampoco me importó.
Ahora vienen por mí, pero ya es demasiado tarde…
(Bertolt Brecht).